Este es un tema tan profundo y de naturaleza tan simple, que cada vez tiene más fuerza e influencia en nuestra cultura. Cuando hablamos de meditación pareciera que todos nos imagináramos a un monje sentado en posición loto, cantando “om” en un templo bien alejado en el oriente con las manos en mudhra. Sin embargo, esta es una práctica que cada vez se inserta más y se populariza en todas las culturas.

  Existen varias creencias que no son del todo ciertas en torno a este tema, como que debes estar pensando en el color blanco, debes estar sentado por horas en la misma posición, debes ser muy espiritual para lograrlo, es una práctica religiosa,  etc.  Pero la realidad es otra, puedes meditar en cualquier momento y de un sinfín de formas.  En mi caso, el libro “Las enseñanzas de Dipa Ma” fue trascendental en el entendimiento de la meditación.  Esta sabia mujer que se entregó por completo a la meditación alcanzando profundos niveles de “insight” (visión clara o Vipasana) en un tiempo sorprendentemente corto, nos manifiesta que podemos meditar a lo largo de todo el día y en cualquier lugar. No necesitamos detenernos o sentarnos a meditar (para los que creen que no tienen tiempo durante el día) sino que es posible meditar desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

  Pero ¿Cómo lo llevamos a cabo? Parece ser súper simple pero, como todo en la vida, lleva práctica para perfeccionarlo.  Lo que en síntesis Dipa Ma enseña, es que podemos lavar la loza meditando, peinar el cabello, limpiar la casa, cocinar, trabajar e incluso caminar meditando. Solo debemos prestar nuestra atención únicamente a la actividad que estamos llevando a cabo. Si por ejemplo, estamos lavando los platos, debemos estar mentalmente únicamente en esta actividad y no pensar en nada más.  Tenemos que ser y estar aquí y ahora, únicamente concentrarnos en como el detergente roza la loza, como nuestras manos tocan el agua y como es el ritmo de nuestra respiración. Tenemos que comprometernos con el presente y entregarnos íntegramente, liberar los pensamientos y  entrar en un perfecto estado de paz.

  Meditar en esencia, es aquel momento que pasa entre un pensamiento y otro, a esto se refieren con la mente en blanco, no a literalmente pensar en el color blanco o en una pared blanca. Sino que a tener la mente libre de pensamientos en un estado consiente.  Por su puesto, existen muchas formas de meditar y recomiendan hacerlo en la mañana ya que es el momento que nos encontramos más frescos y con la mente más pura.

Meditar posee muchos beneficios para nuestro espíritu como desarrollar compasión, potenciar el amor, la paciencia, la generosidad y el perdón. Pudiendo controlar la mente, disminuirán los síntomas de ansiedad, depresión, estrés, sumado a que lograremos una sensación de bienestar y la relajación muscular. Está comprobado a través de investigaciones los efectos que ejerce la práctica de la meditación en nuestro organismo.

En la práctica de yoga recibimos los  beneficios de la meditación cuando en cada postura nos entregamos totalmente  y solo nos enfocamos en nuestra respiración, nuestro cuerpo, el movimiento y en disfrutar el presente. Cuando meditamos creamos la paz interior y se refleja en nuestra personalidad y en nuestro estado de salud, poseeremos una mayor capacidad de concentración y claridad mental, nos llenaremos de una armonía interior, tendremos una visión más positiva de la vida, podremos superar limitaciones mentales, lograremos un mayor crecimiento interior, flexibilidad y fortaleza espiritual.

Puesto que existen diversos métodos de meditación, debes buscar el que más te acomode y aferrarte a el. Es muy poco probable que inmediatamente logres un estado meditativo, pero con la constancia y la practica iras viendo resultados positivos y cada vez mejores. Es importante no ir cambiando y probando rotativamente todos los métodos existentes ya que nunca lograras desarrollar y profundizar ninguno. Por eso elige uno y no pierdas la fe, la paciencia es clave, ya verás que en poco tiempo podrás cosechar los frutos de la meditación.

Namasté.