Desde que somos jóvenes y nos hacemos conscientes de nuestros cuerpos, muchos de nosotros sentimos inseguridades, al compararnos con otros o con los estereotipos que nuestra sociedad a impuesto.  A veces nos cuesta superar estos paradigmas y los cargamos a lo largo de toda nuestra vida afectando a nuestra autoestima. Pero, ¿Por qué deberíamos permitir que otras personas nos digan lo que es bello o correcto de nosotros mismos? Muchas veces los medios sociales nos llenan de imágenes de cómo debería ser el cuerpo perfecto, el pelo perfecto, la piel perfecta etc. Sin embargo, casi la totalidad de estas imágenes han sido modificadas y arregladas para generar un concepto que se aleja de la realidad.

Cuando nos decidimos a por fin amarnos tal cual somos y a dejar las diferencias de lado, aceptamos afrontarnos a nuestros sentimientos y combatimos nuestros miedos, aceptamos amar nuestros cuerpos físicos y a convivir con lo que quizás no nos gusta tanto. Una vez que logramos estas aceptaciones, nos sentimos más seguros y conformes con nosotros mismos, ese sentimiento de culpa o malestar ya no es parte de nuestras vidas.  A partir de este momento podemos utilizar mejor nuestra energía y la vida se llena de luz al quitar toda esa negatividad que antes existía.

  La aceptación es una puerta a un nuevo estado de consciencia, cuando aceptamos completamente nuestro aspecto o forma de ser también cambia nuestra perspectiva de la vida. Se acaban las preguntas y llegan las respuestas. Cuando creemos en nosotros mismos nos llenamos de seguridad, confiamos en nosotros y nos valoramos, haciéndonos conscientes y agradecidos de todo lo que a vida nos ha regalado.

  Asegúrate de siempre ser tú mismo, de no cambiar tu forma de ser para darle el gusto a otros o para encajar con un grupo de personas, quienes realmente merecen ser tus amigos y llegan a conocerte jamás se alejarán de ti ni querrán que cambies.

  Se tú mismo, pues todo el resto ya está ocupado. No intentes ser como otros, defiende tus ideas y tu forma de pensar, pues si no lo haces tú, nadie lo hará. Eres un regalo para el mundo y tu presencia en el puede significar mucho, no dejes que el resto te opaque o te obligue a cambiar. Eres hermoso y único. Ámate mucho, imagínate y siéntete feliz, la mente es un imán y todo lo que desees y pienses se convierte en realidad.

Nunca te sientas menos o mal por tus carencias, tal vez otras personas tengan lo que a ti te falta, pero recuerda que tú tienes virtudes que otros no tienen. Imagínate que aburrido seria el mundo si todos fuésemos iguales.

Eres muy poderoso, siempre y cuando sepas lo poderoso que eres. -Yogi Bhajan.

Namaste.